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Entrevista a Jaume Gurt

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Director de organización y desarrollo de las personas

10 personas a cargo

16 años en un cargo directivo

3 hijos


¿Qué papel jugáis los directivos como ejemplo a vuestros empleados y a otros directivos para conseguir un mundo mejor?

Creo que el mundo laboral es la pieza fundamental para lograr un mundo mejor. Esta sociedad se mueve por dinero y este se genera trabajando, además pasamos más de un tercio de nuestra vida en un entorno laboral. Si una persona sufre por su trabajo, ¿cómo puede ser un feliz ciudadano el resto del tiempo? Si somos capaces de humanizar este entorno y convertirlo en un espacio de desarrollo profesional y personal, la sociedad en general se beneficia.

En el mundo empresarial, los directivos son las estrellas, los que manejan las empresas, los que tienen “el poder” en sus manos para tomar decisiones y dirigir las compañías, las personas y su futuro; así con su forma de actuar crean organizaciones a su imagen y semejanza. Ellos influyen directamente en los mandos intermedios que tienden a replicar el comportamiento de sus superiores y así sucesivamente de arriba abajo en la organización. Por eso es fundamental que los directivos sean íntegros, honestos, que sean personas ante todo, que hablen con el corazón a sus empleados, y que sean muy conscientes de su influencia en la organización y en la sociedad.

El ejemplo de los directivos permite que sus trabajadores se tomen la libertad de conciliar, de disfrutar en su trabajo, de sentir pasión por lo que hacen y crecer profesionalmente, de ser mejores personas y crecer humanamente. Pero su influencia no termina en su propia empresa, cada directivo que está recorriendo este camino de ser más “humano” se convierte en un ejemplo de inspiración para otros, que ven cómo se pueden hacer las cosas de otro modo y tener resultados. Creo que es posible ser feliz en el trabajo y tener éxito, se pueden liderar organizaciones con el corazón; por ello he creado un grupo en LinkedIn llamado Liderazgo positivo, y el blog Un CEO sin Corbata, para compartir las experiencias, para ver que se pueden hacer las cosas de otro modo, para darnos cuenta entre todos de que el futuro de esta sociedad pasa por directivos más humanos.

Recientemente he publicado el libro DISEÑA TU FUTURO, atrévete a ser tú: la felicidad en el trabajo es posible, porque vienen muchos cambios en el mundo laboral que nadie parece querer contar, para encontrar las claves que nos ayudarán en esos cambios, para que todos podamos empezar a trabajar y a potenciar, lo antes posible, nuestra vertiente más humana. Todo lo que pueda hacer un directivo para informar, compartir su conocimiento, extender sus aprendizajes o ayudar a los demás, debe ser hecho. Es tiempo de extender, no de retener.

Tú, que “fuiste cocinero antes que fraile”, ¿crees que es más fácil conciliar siendo empleado o directivo? ¿Por qué?

Cada situación tiene sus dificultades. Cuando eres trabajador la posibilidad de conciliar está directamente vinculada a tu jefe, a la política de la empresa y a si está o no bien visto. El hecho de conciliar puede perjudicar tu carrera profesional o incluso puedes perder tu empleo. Otro factor importante es el tipo de trabajo que desempeñes. Los que precisan de una interacción laboral presencial y/o en grupo ven más limitadas sus posibilidades de conciliación, aunque hoy en día gracias a la tecnología esta es una barrera cada vez menor. Cuando eres trabajador, en muchos casos debes estar dispuesto a sacrificar tu carrera y este nunca debería ser el caso, pero ¿cuántas empresas promueven a mujeres a puestos directivos o mandos intermedios? ¿Cómo afecta el hecho de ser mujer y la maternidad a la hora de tomar decisiones de promoción o contratación? Esta es una realidad que debe cambiar.

Cuando eres directivo también vives la limitación de tu jefe, a menos que seas el CEO de la compañía y crees la cultura y el ejemplo oportuno. Es fundamental el apoyo y el ejemplo del director general. Por otro lado, una vez superada la limitación más importante, la dificultad que aparece para conciliar es la de tu responsabilidad con las personas. Liderar es servir, entonces ¿cómo le voy a decir que no a alguien cuando viene a buscar mi apoyo y ayuda? ¿No hemos de ser nosotros ejemplo de lo que queremos? Una vez más, la tecnología nos ayuda rompiendo las barreras de las distancias y el tiempo, puedes hacer reuniones por skype y a través de internet estar conectado desde cualquier parte del mundo. Cuando eres directivo, el hecho de conciliar se convierte en muchas ocasiones en estar con tu familia pero conectado para temas urgentes y sobre todo en trabajar cuando ya los niños se han acostado.

¿Cuáles crees que son los principales frenos a la conciliación en un puesto directivo?

Los principales frenos para la conciliación cuando estás en un puesto directivo son la propia responsabilidad hacia la organización, así como  la demanda que esta haga de un directivo, tanto desde el aspecto organizacional como en el personal.

Muchas veces somos nosotros mismos quienes nos limitamos a través de una excesiva auto responsabilidad y exigencia. En otras ocasiones, tenemos organizaciones muy demandantes por parte de los directivos (consecuencia directa de cómo lideramos y de cómo delegamos). Y finalmente se encuentra nuestra labor de “servir” a la organización y a las personas.

Yo creo que para facilitar la conciliación tenemos que empezar por nosotros mismos, despertando nuestra conciencia, conociéndonos mejor, aprendiendo a delegar, aplicando un liderazgo más humano que surja desde el corazón. Creando organizaciones donde cada persona es autónoma, responsable, con capacidad de decisión y se auto lidera, poniendo las decisiones más cerca del cliente, creando organizaciones más planas con liderazgo distribuido.

Al poner en marcha el proyecto #papiconcilia directivos alguien en tu empresa pensó en ti, supongo que porque eres un ejemplo a seguir en este sentido. ¿Qué consejos darías a otros padres directivos que no consiguen conciliar?

Más que dar consejos creo que tenemos que hacernos algunas preguntas primero: ¿Disfrutas plenamente de tus hijos y tu familia? ¿Tus hijos y tu familia disfrutan plenamente de ti? ¿Eres consciente que hoy no volverá y tal vez te estés perdiendo algo importante en tu vida personal? ¿Sabes diferenciar que cosas son importantes y urgentes en tu vida? ¿Has aprendido a disfrutar de tus hijos? ¿Has venido a esta vida para trabajar o para ser feliz? ¿Trabajas para acumular dinero o para ser más feliz con tu familia? ¿Eres realmente feliz o te sientes un “esclavo feliz” de tu trabajo?

Yo quiero ser feliz en mi vida, y eso no implica no trabajar, pero sí significa trabajar de otro modo. Significa estar completo, balanceado entre mi vida personal y profesional, significa tener pasión por mi trabajo pero saber decir que no, significa ser muy consciente de las cosas que me rodean y disfrutar con cada una de ellas, significa conocer verdaderamente a mis hijos y estar con ellos cuando me necesitan, significa que soy uno e indivisible y que por tanto todo lo que afecta mi vida personal influye en la profesional y viceversa.

¿En qué medida ser padre ha contribuido positivamente en el desempeño de tu carrera profesional?

El nacimiento de mi hijo Pol fue un momento mágico. Pesó 2,4 kilos y me di el permiso de estar con él los 15 días que pasó en la incubadora antes de llevárnoslo a casa. El tiempo se detuvo, todas las prisas y el stress de mi trabajo se relajaron, fue el momento de comprender que todo podía esperar y que no había nada más importante que él (importante VS urgente). Fue un despertar de conciencia que he podido usar muchas veces a lo largo  de mi vida profesional. Con mi hijo nació también una nueva forma de sentir y vivir mi familia, se despertó una responsabilidad y una entrega hacia él que muchas veces he visto reflejada en mi trabajo, una madurez que sin duda alguna me ha ayudado en mi progresión.

Pero la aventura de los hijos es continua y, conforme crecen, las dificultades se hacen mayores y tú como padre tienes la gran oportunidad de seguir madurando. Pol ha sido el mejor “maestro” que he tenido, cada situación nueva que vivía con él me permitía crecer y evolucionar. Escucha activa, gestión de las emociones, responsabilidad, entrega, gestión de personas, asertividad, negociación, autoconocimiento, liderazgo de equipos, paciencia, serenidad… un sin fin de capacidades que gracias a mi hijo pude desarrollar y todas ellas, sin excepción, me sirvieron en mi trabajo y en mi vida personal. GRACIAS Pol por abrir la puerta de este GRAN regalo llamado hijos.

Más información sobre el libro Diseña Tu Futuro (CONECTA) de Jaume Gurt

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