Loading...

Funambulismo

logo adams

Eugenio Gallego Hernández

Director de Formación Privada y Desarrollo de Negocio

18 años en un cargo directivo

2 hijos


En mi caso el tema de la conciliación ha sido un ejercicio de funambulismo por diversos motivos, no sólo por el hecho de la conciliación diaria, sino por una circunstancia de cambio profesional y geográfico, ya que después de 16 años en un grupo de empresas decidí en septiembre de 2012 cambiar de aires profesionales, tanto, que incluso cambié de ciudad (volví a Madrid de nuevo desde Málaga). Ahora que lo veo con perspectiva, lo hice en el peor momento de la economía de España. Sólo estuve afortunadamente dos meses en paro que no me vinieron mal para recomponer ideas (julio y agosto). Eso supuso volver a una gran ciudad en la que ya había estado viviendo, estudiando y trabajando a la vez durante dos años (1998-1999), pero que encontré muy cambiada.

Todavía recuerdo el día en que mi mujer y único hijo en aquel momento, vinieron a despedirme a la estación de AVE de Málaga. Sabía que me subía, nunca mejor dicho, al tren de las oportunidades que cambiaría nuestro “status quo” por mucho tiempo saliendo de lo que en esa época llamaban “la zona de confort”.

Tuve la suerte de encontrar una empresa que aunque estaba pasando dificultades entendió que la familia es importante y durante esos dos años siguientes, consensuado con mi esposa y la empresa, trabajaba de lunes a jueves en Madrid, donde dormía 3 noches en casa de un amigo, y de jueves noche a lunes madrugada, teletrabajando el viernes, donde dormía 4 noches. Esto supuso, recordando lo que escribí para amigos desde mi último AVE "viajando sólo", que después de:

  • 2 años,

  • 92.340 Km en AVE con más de 528.000 mosquitos fulminados,

  • 250 viajes en metro,

  • 175 taxis,

  • auriculares de Renfe para montar un bazar,

  • 264 Noches de no poder acostar a mi hijo, ni dormir al lado de mi esposa,

  • 705 camisas y ropas varias transportadas de ida y vuelta en una mochila que ni la de Pocholo,

  • pasar 1 día de miedo en el AVE después del accidente de Angrois (desde aquí mi recuerdo para las víctimas),

  • vivir un ERE en la empresa,

  • vivir un embarazo en la distancia de una niña muy deseada que ya está aquí (Elena, que nació el 11 de mayo de 2014)…

Y porque no...

  • haber conocido a mucha gente nueva, personal y profesionalmente,

  • visitar museos y asistir eventos múltiples,

  • tomar las Cañas madrileñas, más de un miércoles...

  • hacer de guía de malagueños en Madrid,

  • comer una vez en semana en japonés y terminar gustándome,

  • aprender a jugar al Padel,

  • aprender a conducir con un Smart en las "M" 30, 40, 50 y en las "A" 6, 5, etc.

  • asistir a la vuelta a la normalidad y mejor marcha de la empresa,

y lo que queda....

Convencido de que los esfuerzos tienen su recompensa, ha llegado el día de la esperada REUNIFICACIÓN FAMILIAR (septiembre 2014): nos vamos a vivir juntos a Madrid. Es la segunda vez que esta cuidad me atrae como un imán, de Madrid al cielo o al suelo… aunque con los años amenazamos con volver a vivir en nuestra querida Málaga para jubilarnos.

Muchas gracias en especial a mi mujer por su paciencia e incondicional apoyo, mi familia, amigos, así como a todos aquellos que de una u otra manera lo hicieron más fácil; ahora me toca a mí devolverlo.

Ahora que ya llevamos un año y medio viviendo aquí en Madrid, donde mi esposa encontró un trabajo, también directivo, en un plazo corto de 3 meses, nuestra perspectiva es distinta. Hemos hecho una apuesta por nuestras carreras profesionales y por nuestros hijos que ya está teniendo sus frutos en el mayor de 7 años, que dice ser del Atlético, otros días del Real Madrid y que se considera Madrileño porque le gusta más que Málaga.

No me extraña: creo que me pasé de frenada en el proceso de adaptación. En el colegio todavía me recuerdan lo bien que se adaptó. Lo llevaba de aquí para allá donde creía que le podía hacer ilusión para mitigar el cambio (Museo de Cera, Museo Del Real Madrid, del Atlético, hasta de la Selección Española, etc.), pero lo más bonito es que no renuncia a Málaga porque allí es donde está su familia y donde disfruta viéndolos cada vez que vamos en fiestas. Mientras, sus padres, es decir, nosotros hacemos lo posible por conciliar nuestras atenciones a nuestros dos hijos, de manera que una sale temprano a trabajar, otro lleva el niño al colegio y entra a trabajar más tarde y luego, viceversa, una llega antes y otro llega más tarde, pero eso sí, en el proceso una persona nos ayuda con el cuidado de la niña y recoge al mayor del colegio, con la premisa de ver a la familia antes de que se acuesten todos los días. Todo depende del cristal con que se mire.

¿Quieres recibir información de #papiconcilia? Suscríbete a nuestra newsletter

contacto

Puedes contactar con nosotros vía mail o nuestras redes sociales

#mamiconcilia