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Esta tarde voy a hacer de “papi”

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Jaume Gurt

Director de organización y desarrollo de las personas

10 personas a cargo

16 años en un cargo directivo

3 hijos


Hoy es martes y mi mujer, médico en un centro de atención primaria, tiene guardia y llegará tarde a casa. Hoy también es un día especial, pues están todos los chicos en casa, Sergi y Paula, los mellizos que se acercan a los 11 años, y Pol que va a cumplir 20. Él vive en Terrassa cerca de la universidad y una vez por semana cena con nosotros y se queda a dormir; es la forma que hemos encontrado de convivir los días laborables.

El trabajo en Schibsted es intenso en estos días pero hoy voy a recoger a los pequeños, así que esta mañana he llegado una hora antes para poder anticipar, lo máximo posible, todo el trabajo del día y también comeré en treinta minutos, para intentar que el impacto de salir de la oficina a las 16.00 sea pequeño. Cuando entro en la oficina ya hay personas que están trabajando: la facilidad de flexibilizar nuestro horario de entrada y salida nos ayuda a que nuestra vida personal tenga su espacio, si te lo quieres tomar. Algunos me preguntan por mi temprana llegada y eso me permite contarles que esta tarde voy a hacer de “papi” con mis niños y voy a salir antes. Una buena forma de mostrar que los directivos también somos padres, también somos humanos; y en mi caso compartir cómo mis hijos son el regalo más precioso que la vida me dio. No es la primera vez que lo hago, pero como directivo y punto de mira de la organización, es bueno compartirlo y, mediante el ejemplo, hacer conscientes a todas las personas que trabajan con nosotros que “es posible”. Si un directivo puede ser papá algunas tardes, cualquier trabajador puedo serlo también.

En conversaciones con las personas, muchas veces veo cómo las limitaciones están en ellas mismas; es como si resultase imposible ser un buen profesional si en algunas ocasiones tienes que anteponer a tu familia. El valor del trabajo no se encuentra en cuántas horas le dedicas, sino en los resultados que logras con tu tiempo. Para mí, ser padre es la labor más importante que tengo y de la que, si presto atención, puedo aprender más de mí, de la vida y de las relaciones. Los niños son grandes maestros. ¡Aprovéchalos!

El día se sucede con una rapidez increíble y, a pesar del esfuerzo, me quedan algunas cuestiones pendientes cuando llega la hora de irme. El momento de salir se convierte en otra gran oportunidad para dar ejemplo. Sincronizo con las dos personas que tengo cuestiones abiertas a resolver hoy, para tener una video desde casa y poder cerrarlos. La tecnología se convierte en nuestra aliada, desde casa puedo trabajar con el resto de la organización para generar los resultados que necesitamos mientras estoy con mis hijos. “¡Me voy, a las 17.00 tengo que recoger a los niños en el cole!”. Primero recojo a Paula y Sergi en la escuela, luego nos acercamos a la estación de Mataró para recoger a Pol e irnos juntos a casa. Hoy tienen pocos deberes, así que en el viaje organizamos nuestro plan de tarde:

  • Un rato para los deberes, donde les ayudaré en lo necesario y, mientras ellos hagan sus ejercicios, aprovecharé para las videoconferencias y terminar los temas de empresa. Mientras, Pol trabajará tranquilo en su cuarto.

  • Nos vamos de compras para la cena. Espacio para los aromas, los colores del mercado, charlar por el camino y generar mucha ilusión para nuestros platos. Pol cogiendo una mano a cada uno; yo, algunas veces en un extremo, otras en la otra punta, otras hombro con hombro con el mayor.

  • Prepararemos la cena jugando. Hemos organizado un concurso de dos equipos (con 1 adulto +1 niño) donde cada uno prepara su plato y compite para que el jurado (mamá) nos entregue un ganador. Pol es un maestro y nadie quiere ir conmigo. Tiempo de risas, de sabores, de competir y de compartir, de crear juntos lo que luego compartiremos en familia.

  • Duchas y pijamas puestos para esperar a mamá preparados para la noche.

Llega Fuensanta a casa, los niños la asaltan a besos, orgullosos del trabajo hecho en la cocina y en la mesa de trabajo, expectantes para conocer la deliberación del jurado. La cena es el momento donde estamos todos y compartimos el millón de cosas que hemos vivido hoy.

Me siento afortunado por la familia que tengo y también por la empresa en la que trabajo. Todos los trabajadores de la compañía tenemos la posibilidad de adaptar nuestro horario de trabajo y comer en 30 minutos, pero hay más, éstas son solo algunas de nuestras facilidades. La cultura, los valores y las herramientas que me ofrece Schibsted Spain para conciliar me han permitido cumplir con mi trabajo, pero especialmente me han facilitado que hoy pueda vivir una tarde de “papi” con toda su intensidad, disfrutando de mis hijos, riendo con ellos, creando con ellos, sintiendo como crecen cada día. ¡Gracias por este GRAN regalo!

Más información sobre el libro Diseña Tu Futuro (CONECTA) de Jaume Gurt

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